¡¡¡ESTOY EMBARAZADA!!!! Y AHORA… ¿QUÉ HAGO CON MI PIEL?
En esta época en la que el cuidado de la piel es el nuevo MUST nos podemos ver totalmente desbordados con tanta información al respecto.
Pero… ¿y qué pasa con las embarazadas?
Como siempre, y durante 9 meses, resuena el tópico de «a la embarazada… ni tocarla».
Para desmentir este tópico te doy varios tips de DO and DONT’s que aplicar si estás embarazada o intentando estarlo:
¿PROTECTOR SOLAR?
El protector solar en el embarazo sigue siendo… OBLIGATORIO.
Y no nos vale cualquier protector solar, lo más recomendable, en la mayoría de fototipos de piel (nuestro color de piel) es que uses un FPS50+ y de amplio espectro ya que si de algo debemos huir (sobre todo las que sois más morenitas) es del temido MELASMA. Y eso no se consigue más que evitando el sol y protegiéndonos de sus rayos dañinos hasta los días nublados.
2. ¿RETINOL?
Por muy fans que seamos del retinol…. QUEDA PROHIBIDO.
Pero es que no solo él, todos los derivados de la vitamina A ya sean retinal, retinol o tretinoína son un DON’T absoluto en los meses de gestación. Aunque estas moléculas son dañinas (científicamente comprobado) con su suministro oral, no podemos fiarnos de su aplicación tópica, por tanto tocará guardar el botecito del retinol con esos vaqueros ajustados que nos pondremos una vez estemos paseando a nuestro bebé.
3. ¿ÁCIDO GLICÓLICO?
Los ALFA(hidroxiácidos, no el nuevo tour de Aitana), en concentraciones bajitas y si la piel los continúa tolerando, es un buen aliado para potenciar ese brillo de embarazada que tanto presumen las mamis. Por tanto al ácido glicólico y/o láctico les ponemos un TIC VERDE de aprobado.
4. ¿HIDROQUINONA?
Este producto despigmentante se desaconseja en el embarazo por el mismo motivo que el retinol y sus primos hermanos… Si has estado o estás en tratamiento con este producto y estás gestando es el momento de abandonarlo a menos que tu dermatólogo insista en que continúes con él. Pista: lo dudamos.
5. ¿ÁCIDO AZELAICO?
Este es otro compuesto que nos encanta. Y es que nos puede servir como muy buen aliado para continuar tratando las tediosas manchitas, el acné o incluso la rosácea durante nuestra espera.
6. ¿ÁCIDO SALICÍLICO?
Este utensilio contra el acné está en la frontera. Me explico. Si lo usamos en una fórmula cosmética a una baja concentración (menor del 2%) y en zonas concretas y pequeñitas es algo completamente adecuado y que podemos mantener durante el embarazo y lactancia. Esta concentración será la que encontremos en la mayoría de cosméticos destinados a acné. Ahora bien, si la patología que sufrimos es otra como psoriasis o hiperqueratosis la concentración necesaria será mayor y sobre zonas más extensas, estando entonces en deber de retirarlo.
7. ¿VITAMINA C?
Por supuesto. Y es que la vitamina C o cualquier antioxidante (por ejemplo la niacinamida) combinados con el protector solar FPS50+ de amplio espectro, previene la aparición de pigmentaciones, ya explicadas en el primer apartado.